Un hombre de referencia

Daniel Tomé, director de la Unidad de Fisiología de la Nutrición y del Comportamiento Alimentario, nunca se estresa. Habla de forma sencilla y pedagógica de las investigaciones que lleva a cabo su laboratorio sobre el metabolismo de las proteínas y de su repercusión mundial para la salud humana. Y destaca también por su sentido del humor, no solo por su conocimiento científico mundialmente reconocido y su discurso visionario sobre la investigación en materia de nutrición humana.

Daniel Tomé. © Inra, MAITRE Christophe
Patricia Léveillé
Actualización: 03/07/2017
Publicación: 13/12/2016

«Pues no habré hecho tan mal trabajo, entonces», dice. Sonriente y relajado, ligeramente inclinado sobre su ordenada mesa, en la que apoya las manos abiertas, Daniel Tomé se sorprende de haber recibido el Premio de Excelencia del INRA. Y bromea: «En el INRA he trabajado en la sombra.» Pese a su modestia, es un gran experto en torno a las necesidades y la calidad del aporte proteico para la población mundial, dirige la unidad de Fisiología de la Nutrición y del Comportamiento Alimentario (PNCA) INRA/AgroParisTech, es profesor... «Me divierte y me relaja», dice, encogiéndose de hombros. No puede evitarlo: tiene que bromear. Nada más que tiene ocasión, desliza una anécdota entre dos explicaciones sobre las publicaciones más importantes de su laboratorio: el doble marcado del metabolismo completo de las proteínas en los humanos. Bromea sobre los cuatro meses de trabajo perdido cuando hacía la tesis: «Se me cayó del bolsillo el tubo de muestras...» Hizo un doctorado sobre la bioquímica de las proteínas aplicada a la nutrición, y descubrió que había en juego cuestiones fundamentales y nobles para la especie humana. El tono cambia y se vuelve serio, pero no grave: «Siempre tuve la sensación de que el INRA tenía que participar en eso».

El investigador

A mediados de los ochenta, la alimentación humana aún está poco desarrollada en el INRA. Daniel Tomé se forma en investigación clínica en materia de fisiología intestinal y necesidades nutricionales en el parisino hospital Saint-Lazare (INSERM). En los noventa vuelve al INRA con la misión de desenvolver allí la investigación nutricional. En 1995, toma la dirección del laboratorio PNCA. El investigador, que tiene en su haber 320 artículos científicos, demuestra ser un líder. A decir de sus colaboradores, tiene una visión global de las investigaciones y de la vía hacia la que orientar a sus equipos. A lo que responde, con las manos en los bolsillos, mostrándonos las plataformas de los animales, de espectrometría, la sala de cultivo celular y de inmunohistología: «Ha sido gracias al INRA que he podido montar una unidad con los medios necesarios». Para desarrollar la nutrición humana en relación con las necesidades proteicas, era necesario lograr realizar experimentos con seres humanos. El director de investigación del INRA luchó para contratar a un clínico de la Agrupación de Hospitales Públicos de París, Robert Benamouzig, con el que creó el Centro de Investigación con Voluntarios del hospital Avicenne de Bobigny. «Aquí es donde realizamos los protocolos y ensayos clínicos para el laboratorio PNCA», explica con orgullo Daniel Tomé.
Optimista y entusiasta, se embarcó en esos proyectos sin dudar de que tendría éxito. Y su determinación y combatividad le aportaron ese éxito. Su laboratorio proporciona datos fundamentales que sirven como referencia para el Codex Alimentarius. Han abierto vías de investigación sobre los procesos que condicionan el control del aporte proteico, su papel en los determinantes del comportamiento alimentario y las enfermedades metabólicas.

El profesor

«Trabajando con Daniel todo va muy rápido. Es un hiperactivo con temperamento tranquilo», dice Gilles Fromentin, director adjunto del laboratorio y amigo suyo desde los tiempos de la universidad. «Ha puesto en pie toda la formación sobre nutrición humana en AgroParisTech». Una misión que le encargó Paul Vialle, presidente del INRA y director de AgroParisTech en la década de los noventa. «¡Me divirtió ese desafío!». Su dinamismo convenció y, como resultado, de ahí es de donde salen cada año los sesenta ingenieros especializados en nutrición humana de Francia. No contento con haber formado a los profesores, sigue dando 200 horas de clase al año: «Me resulta relajante». Mantiene relación con el sector agroalimentario y ofrece asesoramiento, por lo que tuvo la idea de crear la cátedra Anca, un dispositivo de mecenazgo corporativo que echó a andar en 2011.

El experto

Desde el año 2000, este hombre tranquilo participa en los comités de expertos de la OMS, la FAO, la EFSA y la ANSES1, trabajando sobre los valores recomendados de ingesta de proteínas, aminoácidos, vitaminas A, B, C, K... Las conclusiones sobre la ingesta diaria recomendada (IDR) tienen una gran repercusión. En 2007, la OMS revisó al alza el consumo de proteínas, pasando de 0,75 a 0,83 g/kg de peso corporal/día. Daniel Tomé recuerda hasta qué punto fue dura la batalla entre los expertos para llegar a un acuerdo sobre estos nuevos valores recomendados: tardaron cinco años. Desde entonces, todos los países y organizaciones mundiales usan esos datos como valores de referencia nutricionales. «El tema de la provisión de proteínas para la población mundial para el 2050 es una cuestión aún más sensible debido a los debates sobre las diversas fuentes de proteínas. Se deberían revisar esos estándares con herramientas modernas. Las principales organizaciones internacionales necesitan datos. El INRA puede proporcionar referencias precisas y de calidad». Por detrás de las finas gafas que se trajo de la India, Daniel Tomé ve más allá. «Volvemos a las preguntas que plantea el INRA sobre las estrategias agrícolas. El Instituto puede tener un papel geopolítico más destacado en el campo de la nutrición personalizada para evaluar y refinar las necesidades de la población.»

Daniel Tomé rodeado de su equipo. © INRA, Christophe Maître.. © Inra, MAITRE  Christophe
Daniel Tomé rodeado de su equipo. © INRA, Christophe Maître. © Inra, MAITRE Christophe

1 OMS: Organización Mundial de la Salud
FAO: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
EFSA: Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria
ANSES: Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo de Francia
(AFSSA: Agencia Francesa de Seguridad Sanitarias de los Alimentos)

Minicurrículum

  • 64 años
  • 2 hijos
  • Aficiones: es cinéfilo y le gusta correr
  • 1976: Asistente de Investigación, INRA de Nantes, unidad de Ciencia de los Alimentos
  • Tesis sobre la bioquímica de las proteínas aplicada a la nutrición por la Universidad de Nantes
  • 1984: Investigador del INRA, cedido al INSERM, hospital Saint-Lazare, unidad de Funciones Intestinales, Diabetes y Nutrición
  • 1988: director de investigación del INRA; director adjunto, unidad de Nutrición Humana y Fisiología Intestinal, del INRA de Jouy-en-Josas
  • 1990: Director de la unidad de Nutrición Humana y Fisiología Intestinal del INRA
  • 1995: Director de la unidad de Fisiología de la Nutrición y del Comportamiento Alimentario, INRA/AgroParisTech, y profesor de Nutrición Humana, AgroParisTech
  • Vicepresidente (expresidente de 2007 a 2015) del Departamento de Ciencias de la Vida y la Salud, AgroParisTech
  • Miembro de comités de expertos FAO/OMS/UNU
  • Informe de 2007 «Protein and amino acid requirements in human nutrition»
  • Presidente del grupo de trabajo de la ANSES sobre las proteínas y los aminoácidos (2005-2007).
  • Relator de la EFSA sobre la ingesta diaria recomendada de vitamina A (2015), C (2013) y proteínas (2012) y de la AFSSA en 2007 sobre la ingesta de proteínas: consumo, calidad, necesidades y recomendaciones.
  • Editor asociado del Journal of Nutrition (American Society for Nutrition)
  • Editor académico del British Journal of Nutrition (Nutrition Society)

Premios

  • 2008: Premio de Investigación Nutricional (del Instituto Francés de Nutrición)
  • 2013: Condecorado con las Palmas Académicas
  • Premio INRA a la Excelencia 2016

¿Y despuès?

Convertir la nutrición personalizada en un ámbito prioritario del INRA
 Entre los objetivos de su laboratorio para el futuro, Daniel Tomé tiene la intención de desarrollar técnicas para rastrear la trayectoria de las moléculas y hacer de la plataforma de espectrometría de masas un laboratorio internacional de toma de muestras rápidas y de mediciones. Tiene proyectos en marcha con la FAO y el OIEA (Organismo Internacional de la Energía Atómica) sobre la calidad de cada aminoácido. Además, Daniel Tomé trabaja en particular con la India y con Marruecos en proyectos de cultivos ricos en proteínas para desarrollar las semillas locales. «El INRA es una maquinaria enorme, y eso es una ventaja. Pocos organismos en el mundo tienen tal capacidad de respuesta. Y es el mayor organismo de investigación agrícola y alimentaria que puede orientar su propia estrategia».