Una trayectoria saludable

De las ciencias duras a la sanidad pública sólo hay un paso, dado con convicción por Stéphane Hazebrouck. Con su gorra de ingeniero y su bata de microbiólogo, sigue la senda de la investigación hasta el Laboratorio INRA de Inmunoalergia alimentaria, un camino que le lleva a buscar una respuesta a los problemas de salud de la sociedad.  

Stéphane Hazebrouck, investigador del Laboratorio INRA de Inmunoalergia alimentaria, al encuentro del público en el stand del Salón de la agricultura 2017. © Bertrand NICOLAS - Inra, NICOLAS Bertrand
Julie Cheriguene
Actualización: 07/07/2017
Publicación: 19/06/2017

Stéphane Hazebrouck se ha regalado la opción. La opción de una especialidad científica por una parte; en el transcurso de su curso preparatorio de Matemáticas y Física, le coge el gusto a la Química orgánica e integra, en 1991, una escuela de ingenieros en el Instituto nacional de ciencias aplicadas de Toulouse. Y la opción de dar sentido a su carrera por otra; su optativa de microbiología fundamental lo lleva en efecto a realizar prácticas en laboratorios de investigación, lo que le convence de atreverse con una tesis: «quería conocer el punto de vista de un investigador.» 

Tomarse el tiempo de plantearse preguntas de investigación

Inspiración de investigador

Una tesis que realiza en el Instituto Cochin de Genética Molecular: «he trabajado en la puesta a punto de una herramienta de cribado bacteriano para la selección de sustratos y de inhibidores de la proteasa del VIH (1).» Al inhibir la acción de la proteasa viral, que permite escindir los precursores poliprotéicos virales, se bloquea la producción de partículas virales capaces de infectar nuevas células. «De este modo, hemos desarrollado una cepa de la bacteriaE. coli, cuyo crecimiento estaba condicionado a la actividad de la proteasa del virus del Sida1

Tras su tesis, parte a hacer un postdoctorado a Israel, trabajando en los procesos de resistencia de los naranjos sometidos a un estrés hídrico, su primer contacto con la investigación agronómica. «En una situación de falta de agua, algunas proteínas vegetales antioxidantes se sobreexpresan. Nuestro proyecto consistía en modificar una de ellas incorporando una selenocisteína, y expresándola por primera vez enE. coli. Las propiedades antioxidantes de esta proteína permitían considerar numerosas aplicaciones, como por ejemplo en cremas cosméticas.» Una estancia que le transforma: «los métodos científicos son similares ya que las publicaciones se realizan en las mismas revistas, pero lo más enriquecedor fue desarrollar mi capacidad de adaptación a las diferentes culturas de Oriente Próximo.»

A continuación realiza un segundo postdoctorado en una empresa emergente y trabaja con herramientas de recombinación genética. Experiencias que le empujan a plantearse su futuro: «público, privado, estaba todo a mi alcance. Pero comprendí que necesitaba tomarme el tiempo de plantearme ciertas preguntas de investigación. Y esta libertad, uno la encuentra en la investigación pública.»       

Sensibilización pública

Inscrito a un Master de Gestión de innovación tecnológica en agroactividades y bioindustrias, se presenta en paralelo a la oposición de encargado de investigación del Laboratorio INRA de Inmunoalergia alimentaria, que aprueba en 2003: «estoy encantado de poder trabajar en contacto con enfermos y personal médico, y me hubiera gustado mucho haberlo hecho más durante mi tesis.» Lleva a cabo proyectos de investigación variados, con un objetivo constante: comprender mejor el desarrollo de la alergia alimentaria, reconocida hoy como una enfermedad y un auténtico problema de sanidad pública. 

Las alergias alimentarias, un problema de sanidad pública

Se interesa en especial por la relación entre la microbiota intestinal y el sistema inmunitario. «La importancia de la colonización del tubo digestivo por la microbiota durante las primeras semanas de vida resulta capital: el sistema inmunitario aprende a determinar lo que es peligroso o inofensivo, como las bacterias comensales o las proteínas de los alimentos.» De este modo, varios estudios han reflejado respuestas alérgicas más elevadas en modelos de ratones criados en un entorno estéril, es decir sin microbiota intestinal. Sus trabajos se orientan también hacia el estudio de ciertos alérgenos alimentarios2. «Nos preguntamos por qué ciertos pacientes podían ser alérgicos a la leche de cabra y tolerar la leche de vaca, cuando las proteínas de ambas son idénticas al 90%. Pudimos observar este fenómeno en un modelo de ratón, produciendo anticuerpos capaces de reconocer específicamente la leche de cabra. Estos anticuerpos se emplean actualmente en kits de detección de contaminación de leche de vaca por leche de cabra.»  

Enfoques metabolómicos y metagenómicos, estudios de las nuevas patologías alérgicas, del impacto de los factores medioambientales en las alergias alimentarias: las perspectivas de investigación son muy extensas. «Trabajamos igualmente en evaluar el riesgo alérgeno inducido por la introducción de nuevas proteínas en la alimentación humana, pero inicialmente utilizadas para la alimentación animal, como son las semillas de girasol o de colza.» Si los trabajos son prometedores, Stéphane Hazebrouck lo sabe: la búsqueda de financiación sigue siendo «el nervio de la guerra» que garantice la perennidad de las investigaciones de su laboratorio. Un futuro garantizado también por una cantera de estudiantes a los que hay que formar, y por un número creciente de solicitudes de intervenciones ante un público cada día más extenso: «esto da vida al laboratorio y, ¡sentirse útil es algo muy gratificante!», reconoce Stéphane Hazebrouck, consciente de que la evolución de su oficio de investigador pasa por la divulgación.     

 1 El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es el virus responsable del síndrome de la inmunodeficiencia adquirida (sida) en el ser humano.

 2 Para mayor precisión, trabaja en la producción de alérgenos recombinantes, siempre en E. coli, con el fin de desarrollar pruebas de diagnóstico y la producción de anticuerpos específicos a proteínas de leche de vaca y de cabra

Minicurrículum

  • 45 años, vida marital, 2 hijos
  • 1994: diploma de ingeniero; Ingeniería bioquímica y alimentaria, genética microbiana, Instituto nacional de ciencias aplicadas (INSAT) de Toulouse
  • 1998: DEA (Diploma de Estudios Avanzados) de Microbiología – biotecnología, Instituto nacional de ciencias aplicadas (INSAT) de Toulouse y Universidad de Toulouse III – Paul Sabatier
  • Doctorado de Microbiología, Universidad París VII – Denis Diderot
  • 2003: Master de Gestión de innovación tecnológica en agroactividades y bioindustrias (Masternova), Instituto nacional agronómico París Grignon (INA-PG) y Reims Management School
  • Desde el año 2003: encargado de investigación en el Laboratorio INRA de Inmunoalergia alimentaria, en la CEA (Comisión de Energía Atómica y Energías Alternativas de Francia) de Saclay
  • 2016: Habilitación para dirigir investigaciones, Universidad París Descartes
  • Hobby: submarinismo